Servicio Dominical del Retiro de Pentecostés: Tres Días de Fuego Espiritual

En una mañana llena de alegría y fervor espiritual, se celebró el servicio de clausura del Retiro de Pentecostés, una reunión interdiaria híbrida entre Argentina, Uruguay y Paraguay. Este retiro, que encendió los corazones de misioneros y nuevos creyentes por igual, marcó tres días de profunda comunión, enseñanza y renovación bajo el fuego del Espíritu Santo.

El mensaje central del domingo fue predicado desde Buenos Aires por el pastor Jhon Terán, quien compartió la Palabra de Hechos capítulo 2. Enfatizó que el propósito del nacimiento de la Iglesia no fue otro que cumplir la Gran Comisión. «Hemos recibido el Espíritu para ser testigos de la resurrección de Jesucristo en todo el mundo», proclamó con convicción. Con estas palabras, recordó a todos los participantes que el llamado misionero no es una tarea opcional, sino la razón misma por la que se derramó el Espíritu.

Durante los tres días de celebración, la gracia de Dios se derramó abundantemente. Oraciones fervientes, alabanzas sinceras y momentos de profunda enseñanza crearon un ambiente en el que muchos experimentaron un renovado compromiso con la misión y un encuentro íntimo con el Espíritu Santo.

Al concluir el servicio, los participantes compartieron testimonios llenos de gratitud por lo vivido. Era evidente que, más allá de las pantallas y las fronteras físicas, el Espíritu Santo obraba libremente, uniendo a la familia de Dios en un sentido y propósito común.

«Vivimos estos días como un verdadero Pentecostés moderno», compartió uno de los asistentes de Paraguay. «Nos vamos llenos de esperanza, con el corazón encendido, listos para llevar el mensaje de salvación a cada rincón».

Damos gloria a Dios por este precioso tiempo de celebración espiritual. Que la gracia y el favor del Señor sigan guiando a cada misionero, y que el fuego del Espíritu no se apague, sino que siga ardiendo en los corazones de todos los que forman parte del Cuerpo de Cristo en Paraguay, Sudamérica y hasta los confines de la tierra.